Mi abuela materna llegó a vivir muchos años. Yo la recuerdo siempre muy activa, siempre dispuesta para todos y en todo. Reflexiva y citaba con frecuencia los viejos refranes para potenciar sus argumentos en las conversaciones.
La enterramos junto al abuelo, como ambos querían. Entre los asistentes al funeral estaba un hombre desaliñado, apretaba contra su pecho su sombrero de fieltro y las lágrimas corrían abundantes entre los surcos de sus mejillas.
Se llamaba Ángel, había sido vecino nuestro, una granja cercana a la de mis abuelos. Era tierra dura. Su familia, a veces, pasaban necesidades, eran tiempos muy difíciles en España, años 40/5. Eran gente muy buenas, afectuosas y dignas...Ángel siempre llevaba a la escuela la fiambrera, a menudo con un trozo de pan, para que no pareciera que no había comida en casa. Iba a buscar a mi padre todas las mañanas para ir juntos al colegio y dejaba su fiambrera en la mesa de la gran cocina, donde mi abuela estaba ocupada llenando la de sus hijos. Ella, muy disimuladamente llenaba también la de Ángel y, en la escuela, mi padre nunca advirtió que las dos comidas eran iguales.
La abuela jamás dijo a nadie lo que ocurría y tampoco Ángel lo contó, pero él recorrió a pie los kilómetros hasta su tumba. Le iban algo mejor las cosas, pero con apuros, pero él estaba resuelto a rendirle el último tributo cariñoso y agradecido a la abuela, quien le había llenado el plato muchas veces y, sin embargo, había dejado intacto su amor propio...
Yo me enteré de esto y otras cosas que la abuela hacia con disimulo, respeto y cariño para gente que tenía necesidades, cuando leí su maravilloso diario...
Proverbios:
Proverbios:
- "Donde comen dos, comen tres": (Refleja la hospitalidad típica de las abuelas, quienes siempre encuentran la forma de compartir lo que tienen, por poco que sea).
- "En la caridad el pobre es rico, sin caridad todo rico es pobre": (Una frase de San Agustín de Hipona que resalta cómo el dar enriquece el espíritu más que los bienes materiales).
Imágenes de la red.

Tu abuela era una gran persona. Un beso
ResponderEliminarPues me lo han dicho muchas veces, era verdad y te lo agradezco.
ResponderEliminarUn beso.
Las abuelas tienen ese don, el de la sabiduría; qué bien nos han aconsejado; al menos los recuerdos de la mía son siempre lindos y cariñosos. Un besazo.
ResponderEliminarCampi, todo el mundo debería comocer a sus cuatro abuelos como yo tuve esa inmensa suerte. No añado más, no se precisa.
EliminarMil gracias.
Besos.
Una historia tierna que he leído muy parecida, parece que muchas personas ayudaban a escondidas. Un abrazo
ResponderEliminarTan tierna como humana, escribí hace muchos años algo así. Lo que quería exponer era la moraleja que contenía. En aquellos didíciles años, mucho más-
EliminarBesotes-
Nos dejas una historia humana y muy generosa por parte de tu abuela, M. Carmen...en aquellos tiempos de necesidad también me cuentan que mi abuela paterna hacia varias hogazas de pan, que repartía a los vecinos pobres...Ellos también la recuerdan y cuando los encuentro me hablan de mi abuela...
ResponderEliminarTe dejo mi abrazo entrañable y feliz fin de semana.
Las huellas de los abuelos no se van con ellos, se quedan en nuestros adentros para siempre. Los buenos momentos, sus enseñanzas, su cariño, los numerosos detalles, sus risas, en fin: SUS RECUERDOS.
EliminarGracias.
Besitos.
Es que mas sabe el diablo `por viejo que por diablo´.
ResponderEliminarAdemás, su experiencia sobre la vida, eso sí que es toda una enciclopedia de la vida.
EliminarBesos.
«Bienaventurados los que saben dar sin recordarlo y recibir sin olvidarlo» (Anónimo).
ResponderEliminarUn abrazo.
Se le atribuye a la Madre Teresa de Calcuta, sabia, humana. caritativa y ejemplar religiosa.
EliminarTe agradezco que nos la traigas.
Un beso.
Me encanta tu texto... ayer hubiera sido el cumpleaños de mi abuela y me has emocionado. Y, es verdad, ella decía ese refrán de donde comen dos, comen tres. Muy bonito tu texto, Bss
ResponderEliminarTe comprendo Syvia, los abuelos tienen en común la empatía ante las dificultades, especialmente cuando ellos también las padecieron en unos años tan penosos como dolorosos.
EliminarMe alegra volver a verte por aquí.
Gracias.
Besos.
Ay qué pena me ha dado...
ResponderEliminarUn aplauso emocionado para tu abuela.
Besos.
Muchas vivencias como aquella se debió vivir en aquellas calendas tan malas.
EliminarGracias. Un beso.
Una delicada y silenciosa manera de hacer el bien, bien por tu abuela, Maricarmen, y un Angel agradecido dándole el adiós, un abrazote!
ResponderEliminarMe hubiera gustado presenciar aquello. Entonces no había nacido...
EliminarEra un ser extraordinario.
Un besazo.
La historia es muy bonita y demuestra que tenía un hermoso corazón.
ResponderEliminarYo no conocí a mis abuelos. Murieron antes de nacer yo.
Me hubiera gustado disfrutar de ellos pero la vida es así.
Un beso.
Ya ves, yo tuve la gran suerte de conocer a los cuatro. En la noñez a todos, ya luego unos se fueron marchando poco a poco...
EliminarPor lo general, no se les olvidan.
Muchas bgracias.
Besos.
En aquellos años y algunos posteriores se agradecía mas un poco de comida que hoy un banquete suculento. Te felicito por haber tenido una abuela así.
ResponderEliminarUn abrazo.
Hola Matías, figúrate, ella repartía y no pasaban hambre en el almuerzo "Donde comen tres, comen cuatro" ¡Cierto!
Eliminar¡Qué tiempos! Ella repartía y así nadie pasaba hambre durante el día...
Emociona, sí.
Besos.
Que pena que en el otro flog no te pueda comentarte.
ResponderEliminarQueria preguntate las delicias que nos enseñas el viernes santo, que nombre reciben?? puede que sean orejas???
Aqui en valencia los dulces tipicos que tenemos son la mona, arnadi, pepitos ....
kiss
Hola preciosa, veo que has visitado mi primer blog, muchas gracias. La cuadradas se llaman "torrijas", su origen es hacer un postre de aprovechamiento, muy rico siempre, es más típico en Semana Santa también en Navidad, pero menos. El segundo son los llamados pestiños, típicos por esas fechas tb o celebraciones. Tuve un tío valenciano, cierto esos dulces son exquisitos.
EliminarTe cuento: Por lo general, al final de mis entradas en mi primer blog encontrarás un enlace, lo pulsas y me comentas lo que quieras. He perdido el espacio de los comentarios y con ese objetivo lo pusimos. Prueba a ver. Te atenderé muy gustosa.
Un abrazo grande.
Hola Mª Carmen, esas cosas dicen mucho de la gran persona y el gran corazon que tenia tu abuela, Angel como dice el refran, de bien nacidos es ser agradecidos y el lo hizo de ese modo en su ultimo adios a tu abuela, gracias por contarnos esta bonita historia.
ResponderEliminarBesos.
Lo describes breve y muy bien. A lo largo de la historia, el ser humano muestra su empatía y solidaridad cuando la necesidad aprieta, especialmente en aquellos tiempos de escasez y penurias.
ResponderEliminarMe alegro de verte.
Gran abrazo.