A MI AMIGA MARI CARMEN
Tengo una Virgen pequeña
A quien por ciertos motivos
Guardo una gran devoción
La primera, la que tuve
Por herencia de mi abuela
Terminó deteriorada
Por el tiempo, con razón
Esta, me la han ragalado
Es pequeña, muy bonita
Y cuando paso a su lado,
En Ella veo a mi amiga.
Si pequeña es la Virgen
Más grande es esta, mi Mari Carmen,
La que me hizo el regalo,
La que conmigo camina
En esta etapa del tiempo
En el que más necesitas
Esa mano, ese abrazo,
Ese sentirte querida...
Concha Mingerance Mellado
Las dos nacimos en Sevilla, siempre estuvimos muy unidas desde hace muchos años. La perdí el pasado verano, víctima de un maldito cáncer de mama y hoy quiero compartir con vosotros lugares sevillanos con enorme arte y simbolo para la ciudad, con el sentimiento de la poesía de Concha, que me dedicó hace tiempo. Estoy aprendiendo a vivir sin su presencia, su recuerdo y las vivencias las conservo conmigo, para siempre...
Imágenes de la red.













Esas ausencias duelen.
ResponderEliminarBesos.
Ciertamente y mucho, hay que aprender a vivir con las ausencias, ley de vida.
EliminarBesos.
¿Qué? No puede ser!!! Tanto cariño que le has tenido, que se han tenido... qué pena, Mari Carmen. Uf!
ResponderEliminarUn abrazo grande.
Sí, ella peleó con todas sus fuerzas, perdió la batalla.
EliminarD.E.P.
Gracias.
Besos.
Qué fotos tan bonitas.
ResponderEliminarGracias por compartirlas.
Besos.
Si no la conoces, toma nota para admirarla. El Parque de María Luisa está al lado. Dos joyas para admirar y no exagero ni mijita.
EliminarUn beso.
Bonitas fotos. Un beso
ResponderEliminarSí, así es. Vente a conocerla, se necesita tiempo, al lado el mejor parque que tiene Sevilla desde el siglo XIX, no te desilucionará.
EliminarBesos.
Me encanta Sevilla, en especial esa plaza sevillana donde estamos todos representados.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias, Matías.
EliminarD. Anibal González la diseñó para la Exposición Iberoaméricana del año 1929. Es la obra maestra del su arquitecto, universal y con un gusto exquisito. Fue objeto de envidias y logró finalizarla casi en su totalidad.
En la figura de D. Aníbal están las manitas de sus nietas, (interior del abrigo)...
Abrazo.
Recuerdo poemas de Concha, todos magníficos. La Plaza de España de Sevilla es una maravilla, es joven (principios del siglo pasado) pero es una gran dama, en un parque maravilloso. No se puede visitar a la carrera, hay que darle su tiempo y disfrutarla. Un abrazo
ResponderEliminarGracias por recordarla.
ResponderEliminarSon dos joyas tan preciosas como espectáculares, necesitan su tiempo para verlas, disfrutarlas es una gran gozada.
Besos.
No he tenido el placer de conocerla ni a sus poemas, el que te dedicó es precioso, pero valoro lo hermosa que ha sido vuestra amistad y el recuerdo que queda en tí de los buenos momentos que compartiste, sé lo que es, porque los ya tenemos unos añitos posiblemente tenemos vivencias similares.
ResponderEliminarLas fotografías de esa plaza sevillana son una maravilla, como la propia ciudad.
Mil besos.
Hola Montse, Concha escribía muy bien, no quería abrir un blog ni a tiros, previo permiso decidí publicar sus poesías y de vez en cualdo compartirlas con vosotros, tiene etiqueta propia en los blogs: "POESÍA DE CONCHA", ahí las podrás leer.
EliminarCiertamente, el ser la pequeña en la familia, con diferencia, la familia, amistades, tiene una "factura" y es que, por ley de vida, me toca ver marchar a todos antes ...
Lo mucho y bueno que ella me aportó lo guardo en el cofre de los tesoros y ahí los tendré mientras viva...
Las fotos son de la red, lo que no le resta ningún mérito y sean dignas de mostrar con orgullo un monumento universal de mi tierra.
Gracias.
Besos.
(La entrada anterior es la del 8-M).
Besos.
Bellos recuerdos y mejores sentimientos.
ResponderEliminarUn besote grande 😘
Lo son, ley de vida no la veo pero está en espíritu y en mi memoria...
EliminarBesos.
Unas preciosas imágenes, Maricarmen, y hermoso el poema de tu amiga que guarda en tu recuerdo un gran lugar, un abrazote!
ResponderEliminarHola mi niña, dos verdades como un templo y muchas gracias, perciosa.
EliminarBesos.
Gracias a ti la conocimos, en este blog, a través de sus preciosos versos. De alguna forma nos creemos con derecho a haber sido un poco amigos de ella.
ResponderEliminarDicen que mientras haya alguien que te recuerde no mueres, o sea que Concha no morirá, por lo menos, mientras tú vivas.
Un abrazo.
¡Ay Chema! Me llega muy adentro tus palabras para nuestra Concha. Para mi ha sido muy gratificante compartir con vosotros su poesía y ella se mostraba agradecida por vuestra acogida, esa alegría la disfrutó.
EliminarEs cierto, nadie muere mientras se recuerde a la persona que se fue, para mi fue la hermana mayor, (con diferencia), pero pese a la diferencia de edad, compartiamos experiencias.
Por mi parte, si veis que pasa dos meses y no doy señales de vida, no lo dudes, es que me he marchado. Soy la única de mi familia que tiene blog, encargaré que me despida de vosotros a mi comadre.
Doble ración de besotes.
Bueno ella estará viendo desde arriba a vista de pájaro esa plaza.
ResponderEliminarBesos.
Puede, ella estaba pendiente de todo.
ResponderEliminarGracias Erik.
Besos.
Me faltan sus poemas y su acendrado andalucismo.
ResponderEliminarGracias por recordarla.
Besos.
Es cierto. La echo mucho de menos...
ResponderEliminarYa os la traeré con más frecuencia, desde donde esté nos verá como leemos con interés sus poemas tan sentidos como bonitos.
Te envío besos.
Que lindo recuerdo, me ha encantado el poema que te escribió. Abrazos.
ResponderEliminarMe hago la idea, pero cuesta todavía ...
ResponderEliminarLey de vida, era mayor que yo, no poco...
Besos.